Estandarte del Reino de León

Reino de León

Cuna del parlamentarismo europeo y bastión de la Reconquista

Un recorrido pausado y detallado por los eventos, líderes y movimientos que forjaron el Reino de León. Desde su nacimiento en el siglo X hasta su unión definitiva con Castilla en 1230.

Fundación

910 (García I)

Cortes

1188 (Alfonso IX)

Universidad

Salamanca (1218)

Unión con Castilla

1230

Orígenes: De Asturias a León

Tras la rápida ocupación musulmana de la Península Ibérica, en la segunda década del s. VIII de nuestra era, se constituyeron algunos núcleos de resistencia cristiana. La monarquía asturiana fue en ese sentido pionera, y su natural expansión supuso la aparición del reino de León a principios del s. X. A mediados del s. VIII, las correrías del monarca asturiano Alfonso I llegaron hasta la ciudad de León, que por entonces estaba prácticamente deshabitada. Un siglo después, Ordoño I inició la repoblación efectiva de la ciudad; pero fue Alfonso III, el último y más importante de los monarcas asturianos, quien puso los fundamentos de la nueva monarquía.

Las crónicas de este rey magno dan cuenta del ambiente en que este proceso se desarrolló. Incluyen un fuerte sentido neogótico, que conlleva a su vez un deseo restaurador del antiguo reino visigodo de Toledo. En definitiva, los planteamientos teóricos de lo que llamamos La Reconquista, que ya no se podrían haber llevado a cabo desde el estrecho territorio asturiano y que requerían la posición avanzada de León.

Mapa del Reino de León en el siglo X

La monarquía leonesa nació por tanto con una clara vocación peninsular e hispánica, en clara competencia con esa otra realidad islámica de Al Ándalus, a la que los propios cristianos seguían llamando España y que entonces reforzaba su existencia con la constitución del Califato de Córdoba. En realidad, la diferencia era abismal: los sucesores de Alfonso III, que a partir de 914 se titularon reyes de León, apenas contaban con medios humanos y materiales para desarrollarse o realizar avances importantes frente a un Estado poderoso y extenso como el Califato.

Los Reyes del siglo X: Resistencia frente al Califato

El s. X, con su epílogo en la terrible hegemonía militar impuesta por Almanzor desde Córdoba, fue para el reino de León un siglo de resistencia más que de repoblación y reconquista. No faltaron sin embargo, aspectos importantes que reforzaron el porvenir y el papel histórico de la monarquía leonesa: un primer desarrollo de las instituciones políticas, que afectan a la propia realeza hereditaria o a sus órganos e instituciones de gobierno como el Palatinum regis.

Figuras clave de este periodo fueron Ramiro II (931-951), vencedor en la batalla de Simancas (939) contra el califa Abderramán III, lo que supuso el cénit del poder leonés en el siglo X. También destacan Ordoño III y Sancho I, cuyos reinados estuvieron marcados por las luchas internas y las presiones cordobesas. La derrota y saqueo de León por Almanzor en 987 marcó un punto de inflexión, aunque el reino sobrevivió.

La supervivencia del reino de León fue ya un éxito pese a los altibajos, retrocesos e incluso humillaciones a que sus enemigos le sometieron durante la primera centuria de su existencia. La llegada del s. XI trajo para León, como para el resto de las entidades públicas peninsulares, cambios importantes y nuevas perspectivas: a la crisis musulmana de las tres primeras décadas de aquel siglo, se contrapuso una cierta recuperación de los estados cristianos.

Esplendor y Unión con Castilla (Siglo XI)

En León, Alfonso V (999-1028) pudo elaborar las primeras leyes territoriales —Fuero de León (1017)— de la Reconquista. Hasta ese momento, los reyes astur leoneses no se habían preocupado de fijar las normas que habrían de regir la vida de su comunidad. El Fuero se ocupaba de la administración civil de la justicia y de la posición social y económica de los individuos.

La muerte prematura de este monarca y la derrota de su hijo y sucesor Vermudo III (1028-1037) frente a Castilla y Navarra en 1037 supusieron un giro importante. Su cuñado, Fernando I, rey de Castilla, se hizo con el trono leonés, uniendo por primera vez ambos reinos. Esta integración leonesa en una monarquía fuertemente castellanizada no supuso, sin embargo, la anulación de su propia personalidad y desarrollo.

Bajo Alfonso VI (1065-1109) se produjo la conquista de Toledo (1085), el momento de mayor expansión. A su muerte, su hija Urraca I (1109-1126) se convirtió en la primera reina propietaria de Europa, aunque su reinado estuvo marcado por las luchas con su esposo Alfonso I de Aragón. El legado jurídico, cultural y militar de este periodo fue fundamental para el posterior desarrollo del reino.

Independencia y el Imperio (Siglo XII)

En algunas ocasiones el reino de León volvió a gozar de plena independencia, sobre todo durante la segunda mitad del s. XII. Alfonso VII (1126-1157) fue coronado "Emperador de toda Hispania" en 1135, un intento de restaurar la superioridad moral y política sobre los reinos cristianos. A su muerte, dividió sus territorios: Castilla para Sancho III y León para Fernando II (1157-1188).

Fernando II consolidó el reino tras la división con Castilla. El avance territorial se dirigió a la Transierra occidental, actual Extremadura. En 1142 se conquistó Coria, y posteriormente Fernando II tuvo un dominio temporal sobre Alcántara y Cáceres. Este avance provocó los ataques almohades, pero sentó las bases para la futura expansión.

Fue en este contexto donde aparecieron las órdenes militares leonesas: en 1164 se constituyó la Orden de San Julián de Pereiro, más tarde llamada de Alcántara; hacia 1170, otros caballeros formaron una comunidad en Cáceres que llegaría a ser la Orden de Santiago.

Alfonso IX y las Cortes de León (1188)

Alfonso IX (1188-1230) es una de las figuras más trascendentales de la historia europea. Convocó y celebró en 1188 las primeras Cortes de la historia de Europa con representación del estamento popular (los representantes de las ciudades). Este hecho, reconocido por la UNESCO como el germen del parlamentarismo, estableció que el rey no podía declarar la guerra ni firmar la paz sin consultar a los estamentos del reino.

Con Alfonso IX el reino de León termina prácticamente su propia configuración territorial y política. La ocupación estable de Cáceres, Mérida y Badajoz (1230), junto con otras poblaciones, supusieron la culminación de su proyección reconquistadora. Mientras tanto, la actividad repobladora y el desarrollo de los concejos contribuyeron a la maduración social y política del reino.

A su muerte en 1230, su hijo Fernando III, que ya era rey de Castilla, se hizo cargo también de León, produciéndose la unión definitiva de ambas coronas. León conservó sus instituciones, fueros y personalidad jurídica dentro de la Corona de Castilla.

Lista de Reyes de León (910-1230)

La siguiente lista recoge los monarcas que gobernaron el Reino de León de forma independiente o durante periodos de unión con Castilla, desde su fundación hasta la unión definitiva bajo Fernando III.

1.

García I

(910-914)
2.

Ordoño II

(914-924)
3.

Ramiro II

(931-951)
4.

Alfonso V

(999-1028)
5.

Fernando I

(1037-1065)
6.

Alfonso VI

(1065-1109)
7.

Urraca I

(1109-1126)
8.

Alfonso VII

(1126-1157)
9.

Alfonso IX

(1188-1230)
Nota: La numeración corresponde a una selección representativa de los monarcas más destacados.

Legado: Universidad de Salamanca y Cultura

La fundación de la Universidad de Salamanca (1218) por Alfonso IX es otro legado importante de la monarquía leonesa, convirtiéndose en una de las primeras universidades europeas y en faro del saber durante siglos. El reino de León fue también cuna de importantes manifestaciones artísticas, como el arte mozárabe y el románico leonés, con joyas como la colegiata de San Isidoro o la catedral de Santa María de Regla.

El Fuero de León de 1017 y las Cortes de 1188 establecieron un precedente jurídico único en Europa, basado en la limitación del poder real y la participación ciudadana. Este espíritu foral y parlamentario perduró en las instituciones del reino incluso después de la unión con Castilla, y es reconocido hoy como una de las raíces del constitucionalismo europeo.

Fuente principal: Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XII, págs. 5730-5732. Adaptado y ampliado con contenido contemporáneo sobre el reconocimiento de las Cortes de León por la UNESCO (2013).