| Reino | Periodo | Predecesor | Sucesor |
|---|---|---|---|
| León | 910-914 | Alfonso III | Ordoño II |
García I. A la muerte de Alfonso III el Magno en 910, sus hijos, García, Ordoño y Fruela se repartieron la monarquía asturiana como propio patrimonio. Las relaciones del rey Alfonso con su primogénito no habían sido cordiales. Alfonso III El Magno, sorprendió una conjura de su hijo García y lo encarceló en Gozón, pero el conde Nuño Fernández, suegro del infante, intervino en su favor, y el cautivo fue el monarca.
El primogénito guardó siempre silencio acerca de la memoria de su progenitor. Y por palabras precisas de Ordoño IIconsta que García se negó a consentir a San Genadio que llevase a Santiago las quinientas monedas de oro legadas por Alfonso III El Magno al apóstol en su lecho de muerte.
García fue el primero en titularse rey de León, dejando a sus hermanos Ordoño y Fruela como reyes feudatarios de Galicia y de Asturias. Al apoderarse del reino con violencia, García se reservó las regiones de nueva colonización, es decir, la meseta castellano-leonesa. Como su padre vivió frecuentemente en la ciudad de León, aunque esta no fue la residencia fija de los reyes hasta los tiempos de su hermano y sucesor Ordoño II.
En 911 realizó una expedición hasta Talavera y Toledo y llevó a sus dominios gran número de cautivos; entre ellos el valí Aiolas, que se escapó en el Tiemblo. García fue un gran repoblador. Según los "anales complutenses", el año 912 se repueblan Coca, Roda y Gonzalo Téllez, conde de Lantarón y Cerezo repuebla Osma.
El conde de Burgos, Gonzalo Fernández, repobló Aza, la antigua Clunia y levantó la fortaleza de San Esteban de Gormaz. El conde Nuño Núñez repobló Roa. Zamora, Simancas, San Esteban de Gormaz y Osma formaban la defensa del Duero. Esta barrera estaba, en realidad, al amparo de un inmenso despoblado, "tierra de nadie" entre el Duero y el Guadiana.
A principios de 914, García atacó a los musulmanes en la Rioja y los derrotó en el castillo de Arnedo. Debió de sentirse enfermo y murió en Zamora. Casó en 896 con Munia, hija del conde Nuño Fernández; no dejó descendencia. Según Menéndez Pidal, su viuda fue la madre del célebre conde Fernán González. El centro del reino astur se había trasladado a la ciudad de León. De ahí que, desde comienzos del siglo X, se hable del reino astur-leonés o simplemente leonés.