Escudo de Honduras

Historia de Honduras

De la civilización maya a la república moderna

Un recorrido pausado y detallado por los eventos, líderes y movimientos que forjaron Honduras. Cada sección ha sido ampliada para una escucha clara y comprensible.

Ciudad maya

Copán (Imperio Antiguo)

Independencia

1821

Héroe máximo

Francisco Morazán

Capital

Tegucigalpa (1880)

Época indígena

A la llegada de los españoles, el territorio de la actual Honduras estaba habitado por diversos pueblos. Al Norte, entre el río Ulúa y el Aguán, se encontraban los jicaques, en la región de Taguzgalpa; en la zona marítima entre el Aguán y el Alto Patuca, en el valle de Olancho, los Payas, y al Este, desde el cabo de Gracias a Dios hasta el cabo de San Juan, los Misquitos o Mosquitos. La parte central y occidental de Honduras, alcanzando la costa del Pacífico, al Oeste de la Bahía de Fonseca hasta el río Lempa, estaba ocupada por la familia Lenca y en la zona de las selvas, se encontraban los Sumos.

Vaso trípode de la cultura Maya-Ulúa.

Pero el pueblo más importante de la región, por su cultura eran los Chortíes, de familia maya, que habitaron la región fronteriza cerca de Guatemala donde floreció la ciudad de Copán, una de las más representativas del Antiguo Imperio, posible centro de los estudios astronómicos en los que tanto destacó el pueblo maya. Las estelas encontradas en sus ruinas son ejemplo del arte de tallar la piedra.

CALVO, Pilar, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, pág. 392.

Época Colonial

Honduras fue descubierta por Colón en su cuarto y último viaje en 1502, y en 1508 Vicente Yáñez Pinzón y Díaz de Solís continuaron las exploraciones, pero hasta 1524, con ocasión del viaje de Gil González Dávila, no se hizo la primera fundación: San Gil de Buenavista. En este mismo año tuvo lugar la expedición de Cristóbal de Olid a las Hibueras -nombre con el que se conocía la región hondureña-, durante la cual se independizó de la jurisdicción de Hernán Cortés.

En 1536 fue nombrado gobernador de Honduras el adelantado Francisco de Montejo. Su capitán Alonso de Cáceres, fundador de Santa Maria de Comayagua o Valladolid (1537), para pacíficar el interior del país, sublevado al mando del cacique Lempira, jefe muy valiente y que reunió una gran hueste; Cáceres lo sitió en un peñol durante seis meses y lo hizo perecer por un ardid, sometiéndose los indios.

En 1542 Carlos V creó la Audiencia de los Confines, a la que pertenecía, entre otros, el territorio de Honduras. En 1578 tuvo lugar el descubrimiento de las importantes minas de plata de Taguzgalpa, motivo por el cual se fundó allí el Real de Minas de San Miguel de Tegucigalpa (29 de septiembre de 1578).

Todo el final del siglo XVII y el XVIII fue de lucha constante contra los piratas franceses e ingleses, que atacaban tanto las costas del norte como las del sur. Para defenderse hubo que levantar fortificaciones, como el fuerte de San Fernando de Omoa, concluido en 1775. En el siglo XVIII continuó la evangelización de los indios y la fundación de pueblos. El gobernador Ramón de Anguiano (1796-1808) realizó una visita general y llevó a cabo un censo en 1801 que dio 130.000 habitantes.

En los últimos años coloniales repercutieron en Honduras los sucesos de la Península y en 1812 se juró la constitución de Cádiz en Tegucigalpa. Honduras estuvo representada en las Cortes de Cádiz. El último gobernador de Honduras fue don José Gregorio Tinoco de Contreras, quien el 28 de septiembre de 1821 recibió el acta de independencia firmada en Guatemala el 15, jurándola en Comayagua.

CALVO, Pilar - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, pág. 392-394.

La separación de España

De 1808 a 1821 permaneció Honduras tranquila, como en general el resto de la América Central: envió diputados a las Cortes de Cádiz, como a las de 1820, y siguió las vicisitudes de los cambios políticos de la metrópoli. En 1820 el hondureño José Cecilio del Valle tomaría parte activa en la independencia, pero en Guatemala y México.

Honduras se proclamó independiente de España al propio tiempo que los demás territorios de la América central (15 de septiembre de 1821), por el acuerdo tomado por la Junta que presidía Gainza. El gobernador José Gregorio Tinoco, gobernador de Comayagua, fue quien hizo adherir a Comayagua a la mencionada proclamación (28-IX). Pero por desavenencias surgidas con este, la provincia de Comayagua decidió no enviar representantes al Congreso convocado por aquella, no reconociendo la autoridad de Gainza. En cambio Tegucigalpa y otras poblaciones hondureñas se adhirieron a la Junta de Guatemala.

Al final, América Central se adhirió al Imperio mexicano (5 de enero de 1822), pero en Honduras, aunque agregada al mismo, siguió la división entre Comayagua y Tegucigalpa. Fracasado el Imperio, caído Iturbide, se constituyeron las Provincias Unidas de A. Central (1 de julio de 1823).

El Estado centroamericano

El primer Jefe de Estado en Honduras fue Dionisio de Herrera (IX-1824) y la Asamblea Constituyente instaló la capital en Comayagua. Honduras continuó unida a la federación hasta 1838: durante estos años hubo constantes luchas intestinas, primero entre Milla y Herrera, que fue destituido en 1827 por un alzamiento liberal; después entre el guatemalteco Carrera y Morazán.

Francisco Morazán, caudillo del liberalismo extremado, se alzó con el poder en 1827, poniendo a un partidario suyo, y en 1829 fue elegido Jefe del Estado; desarrolló una política anticlerical, aboliendo las órdenes religiosas y el fuero eclesiástico; fomentó la enseñanza y estableció la primera imprenta de Honduras; en 1830 fue elegido presidente de la República de A. Central.

Por fin, y desempeñando la jefatura del Estado José María Martínez se ejecuta el decreto de 26 de octubre de 1838 confirmado por el de 5 de noviembre siguiente, por el cual se declara a Honduras Estado libre, soberano e independiente, produciéndose al tiempo que la disolución total de la República centroamericana. Morazán intentó en vano mantener la difunta federación hasta que fue fusilado en Costa Rica en 1842.

Honduras segregada

En adelante la historia de este país consiste en la serie de Jefes de Estado efímeros, alzados y caídos en general por los consabidos pronunciamientos, fomentados muchos desde los países vecinos, lo que ha ocasionado frecuentes guerras con ellos. A pesar de la fragmentación de A. Central, Honduras ha intentado varias veces reconstruir la unidad, siempre en forma federal, sin éxito duradero.

En 1852, el presidente general José Trinidad Cabañas quiso efectuar de nuevo la unión, fallida por la oposición de Carrera. Inmediatamente se presentó el problema de la ocupación de Nicaragua por el aventurero norteamericano Walker. Cabañas fue el primero en dar la alarma y su sucesor, Santos Guardiola, se alió con los demás países centroamericanos (1856), contribuyendo a su expulsión.

En tiempo de José María Medina se firmó un contrato en Europa para la construcción de un ferrocarril de mar a mar (1867-1870), que dejó una enorme deuda externa. En 1876 subió a la presidencia Marco Aurelio Soto, quien logró devolver la paz al país, reorganizó la Hacienda y fomentó la cultura. La Asamblea Constituyente de 1880 dio otra constitución y declaró definitivamente a Tegucigalpa capital de la nación.

El partido liberal, por muerte de Arias, proclamó jefe a Policarpo Bonilla, que triunfó en 1894. Bonilla reunió una Asamblea Constituyente, que dio una constitución más, de tipo liberal (1894). En este mismo año, se firmó en Amapala, por iniciativa de Bonilla, la creación de la República Mayor de A. Central, que llegó a funcionar, pero se disolvió en 1898.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, pág. 394-398.

El siglo XX

Desde comienzos de siglo se había desarrollado en la región del norte el cultivo del plátano y su principal compañía, la United Fruit Company adquirió un grandísimo poder no solo económico, sino también político, influyendo en la marcha del país. Una guerra civil en 1925 ocasionó un desembarco de tropas yanquis.

Tras un período de intranquilidad subió al poder en 1933 el general Tiburcio Carías Andino, quien gobernó hasta 1948, ejerciendo la dictadura. En 1948 se retiró y se eligió presidente a su candidato Juan Manuel Gálvez, que intentó modernizar la economía. En 1954 intentó Carías recobrar el poder y se dio empate, asumiendo el gobierno el vicepresidente Julio Lozano.

Reelegido Lozano en 1956, fue depuesto por una Junta militar. En 1957 estalló otro conflicto con Nicaragua, por negarse a cumplir el laudo del rey de España, interviniendo la OEA. Convocó elecciones la Junta y triunfó el partido liberal, eligiéndose presidente a Ramón Villeda (1957), quien sufrió un alzamiento conservador en 1959. Otro pronunciamiento militar hizo caer a Villeda en 1963.

Honduras es un país fundamentalmente mestizo, con escasísima población blanca. País subdesarrollado, con un crecido índice de analfabetismo; de carácter agrario, con cultivos de plátanos, café y cocos. La cultura moderna de Honduras ofrece figuras como el patricio José Cecilio del Valle, el sacerdote y poeta José Trinidad Reyes, y los historiadores Rómulo E. Durón y Rafael Heliodoro Valle.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M, pág. 394-398.

Gobernantes y Presidentes de Honduras

Figuras clave en la construcción de la república hondureña, desde los gobernadores coloniales hasta los presidentes del siglo XX.

1.

Francisco Morazán

(1792-1842)

José Cecilio del Valle

(1780-1834)
2.

Marco Aurelio Soto

(1846-1908)
3.

Policarpo Bonilla

(1858-1926)
4.

Tiburcio Carías Andino

(1876-1969)
5.

Ramón Villeda Morales

(1909-1971)
Nota: Se han incluido los principales gobernantes y presidentes. La numeración corresponde al orden presidencial tradicional para Morazán, Soto, Bonilla, Carías y Villeda.