| Reino | Periodo | Predecesor | Sucesor |
|---|---|---|---|
| Al Ándalus | 1302-1309 | Muhammad II | Nasr |
Muhammad III, (1257- 1314); (1302-1309) [Granada - Almuñécar]. Ocupó el trono granadino a la muerte del anterior. Su kunya era Abu 'Abdallah. En los documentos cristianos coetáneos suele ser llamado Muamad ibn Nasar, rey de Granada. Aficionado a toda clase de estudios, poeta -se conservan varias poesías suyas-, se rodeó de hombres de ciencia y escritores, a los cuales favorecía generosamente. En los asuntos de gobierno siguió las directrices de su padre, pero la enfermedad le impidió pronto dedicarse a ellos. Dícese que quedó ciego a causa de sus prolongadas lecturas nocturnas a la luz de grandes cirios. Prosiguió las construcciones de la Alhambra, e hizo edificar la mezquita real, que alhajó ricamente. Al comienzo de su gobierno hizo una correría por tierras cristianas, tomando por sorpresa la ciudad de Bedmar, donde se apoderó de cuantioso botín y cogió varios prisioneros de gran categoría.
El arráez Abú-l-Hachchách ibn Nasr, señor de Guadix, sublevado contra él, fue vencido y muerto.
En 1306 se apodera de Ceuta aprovechando los disturbios internos del imperio meriní en aquellos días. Durante los años siguientes continúa extendiendo su dominio, se apodera de Gomera y de los puertos próximos a Ceuta. Estas conquistas fueron las únicas logradas por los reyes nazaríes en tierras del otro lado del Estrecho de Gibraltar y duraron poco tiempo en poder de los granadinos. Rompió el pacto que Muhammad II había concertado con Jaime II de Aragón y negoció paz con Castilla. En ella se estipulaba la renuncia del granadino a las plazas de Tarifa, Cazalla y otras, y conservaba las de Quesada, Alcaudete y Bedmar, conquistadas en los últimos años del reinado de su padre y primeros del suyo.
Impedido por la ceguera y retirado en su palacio de la Alhambra, en marzo de 1309, ante la conspiración armada de un grupo de granadinos, se vio obligado a abdicar en su hermano Nasr, que le sucedió en el trono. Con tal ocasión se produjeron en la ciudad sangrientas revueltas callejeras. Muhammad fue confinado primeramente en un palacio de Granada, de donde se le trasladó, poco después, a Almuñécar.
A fines del 1310 Nasr, su hermano y sucesor, sufrió un ataque, probablemente de apoplejía, del que se supuso había de morir. Reunido un consejo, se tuvo por conveniente traer de nuevo a Granada al destronado Muhammad. Pero, repuesto Nasr de la enfermedad, vuelve a su retiro de Almuñécar, donde permaneció hasta su muerte, tal vez asesinado.