Taifa de Sevilla
La gran potencia andalusí del siglo XI
Un recorrido completo por la historia de la taifa de Sevilla, la más poderosa de Al-Ándalus, desde sus orígenes como cadiazgo hasta su expansión territorial, su esplendor cultural con el rey poeta Al Mutamid y su trágica caída ante los almorávides.
Fundación
1023
Fin de la taifa
1091
Dinastía
Abadí
Anexión
Almorávides
Origen de la taifa
Sevilla se convirtió en taifa, bastante avanzado el siglo XI, a través de un proceso representativo de un territorio que se mantuvo vinculado al poder central hasta el año 1023, y solo se soltó cuando no pudo más. La autonomía sevillana recurrió a constituirse en torno a sus autoridades locales, de manera conjunta primero, en una especie de triunvirato formado por el cadí Muhammad Abbad, el alfaquí Abu Abd Alah Al Zubaydi y el visir Abu Muhammad Abdallah Maryam.
Hasta esa fecha, Sevilla había obedecido al califa de Córdoba, significándose por su adhesión al califa Sulayman al Mustain (m. 1016), hasta que se alzó contra él Alí Hammud, que sentó las bases del poder hammudí en Sevilla. El cadí Ismail Abbad, nombrado por Almanzor, ejerció el cadiazgo en Sevilla y comenzó a actuar políticamente ante el vacío del poder central.
Dinastía Abadí
Los Abadíes fueron una dinastía árabe de origen yemení que gobernó la taifa de Sevilla durante todo el siglo XI. Su fundador, Abu al-Qasim Muhammad, era hijo del cadí Ismail Abbad. Para legitimar su poder, recurrieron a la ficción de un califa propio: resucitaron al omeya Hisham II, un impostor que les permitió encabezar el bloque andalusí frente a los bereberes.
La dinastía destacó por su mecenazgo cultural. La corte sevillana se convirtió en el principal centro intelectual de Al-Ándalus, atrayendo a poetas, filósofos y científicos. El rey Al Mutamid fue él mismo un excelente poeta, y su historia de amor con la esclava Rumaykiyya se convirtió en leyenda.
Expansión territorial
Las etapas expansivas estuvieron geográficamente calculadas:
- Oeste: Mértola (1044-45), Niebla (1051), Huelva y Saltés (1051-53), Santa María del Algarve (1051-52), Silves (1052-53 o 1063).
- Cinturón bereber: Algeciras (1054-55), Ronda (1064-66), Morón (1056-66), Carmona (1066-67), Arcos (1068-69).
- Córdoba: Ocupada en 1069-70, perdida en 1075 y recuperada en 1076-78.
Quitado de en medio el califa hammudí de Algeciras, al Mutadid prescindió también del falso Hisham II en 1060, declarando que había muerto en 1044 pero que no había convenido revelarlo hasta entonces.
Gobernantes de la Taifa de Sevilla
Tres grandes soberanos de la dinastía Abadí rigieron el destino de Sevilla, convirtiéndola en la taifa más poderosa de Al-Ándalus.
Muhammad I
(1023-1042)Nombre completo: Abu al-Qasim Muhammad ibn Ismail Abbad
Títulos: Cadí de Sevilla, luego hayib del falso califa Hisham II
Biografía: Hijo del cadí Ismail Abbad, consolidó el poder sevillano. En 1027 tomó Beja. Para legitimarse frente a los bereberes, resucitó en 1035 la figura del califa omeya Hisham II, un impostor que le permitió encabezar el bloque andalusí. Guerreó contra Badajoz, Granada y los hamudíes. Murió en 1042, dejando el camino abierto a su hijo al Mutadid.
Al Mutadid
(1042-1069)Nombre completo: Abbad al-Mutadid
Biografía: Segundo soberano abadí, dotado de excelentes cualidades políticas, ambicioso y cruel. Continuó la lucha contra los bereberes y extendió sus dominios por el Atlántico. Se apoderó de Niebla, Huelva, Silves y Santa María del Algarve. Mediante estratagemas, eliminó a los régulos de Ronda, Morón y Arcos. Presintió la llegada de los almorávides. Murió en 1069.
En los jardines de su palacio tenía, como macetas de flores, los cráneos de sus principales adversarios.
Al Mutamid
(1069-1091)Nombre completo: Muhammad ibn Abbad al-Mutamid
Biografía: El famoso rey poeta. Cultivadísimo, excelente poeta, se casó con la esclava Rumaykiyya. Continuó la expansión sevillana, tomando Córdoba en 1069-70. Ante la presión de Alfonso VI y la caída de Toledo en 1085, decidió llamar a los almorávides: "Prefiero cuidar camellos en África que cerdos en Castilla". Traicionado por sus aliados, fue derrotado y desterrado a Agmat (Marruecos), donde murió en 1095.
Caída ante los almorávides
La presión cristiana arreciaba. Alfonso VI conquistó Toledo en 1085. Mutamid y otros reyes de taifas pidieron ayuda al emir almorávide Yusuf ibn Tasufin. En la batalla de Sagrajas (Zallaqa) en 1086, derrotaron a Alfonso VI. Pero Yusuf, viendo la debilidad de las taifas, decidió incorporarlas a su imperio.
Los almorávides comenzaron por Granada en 1090. En mayo de 1091 sitiaron Sevilla. La ciudad resistió heroicamente, pero cayó el 7 de septiembre de 1091. Mutamid fue apresado y desterrado a Agmat, en el Atlas, donde murió cuatro años después. Sus hijas se ganaban la vida con el trabajo de la rueca.
"Se le desterró, encadenado, desposeído de poder y privado de reino, tras ocurrirle tragedias... Se estableció en Agmat, ganando su sustento del trabajo de rueca de sus hijas."