Muhammad VIII

Reino Periodo Predecesor Sucesor
Al Ándalus1417-1427Yusuf IIIMuhammad IXAl Ándalus1429-1431Muhammad IXYúsuf IVAl Ándalus1432-1445Yúsuf IVMuhammad X

Muhammad VIII, (1417-1427); (1429-1431); (1432-1445). El turbulento reinado de este monarca, tres veces elevado al trono y otras tantas destronado, inicia la última etapa del reino nazarí de Granada, caracterizada por las luchas políticas, la inseguridad pública y la inestabilidad de los gobiernos, hasta concluir en el desgraciado final de la rendición de la capital en 1492. Desde esta época también las noticias son frecuentemente oscuras e incluso alguna vez contradictorias. Las fuentes árabes escasean hasta lo imprescindible, y hay que recurrir a las cristianas, con la consiguiente inexactitud de fechas, nombres y toponimia.

Primera época

Al morir Yúsuf III, le sucedió su hijo mayor Abú 'Abdallah Muhammad VIII -conocido por el Izquierdo, Al Aysar, durante un período de diez años, al final de los cuales le destronó Muhammad IX, apodado el Chico, Al Saguís, cuyo parentesco con el Izquierdo es difícil fijar con exactitud, al menos por ahora. Unos dicen (tesis de Gayangos) que era primo; otros (F. Lafuente), tío; finalmente, otros (Gaspar Remiro), y esta es la tesis más documentada, creen que fue hijo.

El suceso de mayor trascendencia política fue la entrada en escena de la famosa familia de los Abencerrajes, a cuyo jefe Yúsuf entregó las riendas del gobierno. Este repartió entre sus deudos los cargos y dignidades de más importancia, hecho que irritó a muchos personajes que se veían pospuestos. El descontento cundió y se dirigió principalmente contra el monarca, que por su indolencia consentía tales abusos. Por fin se produjo un alzamiento que obligó al rey a huir a África en busca de refugio y favor. Los sublevados eligieron al mencionado Muhammad IX.

Segunda época

La impopularidad del cruel Muhammad IX, y la ayuda del rey don Juan II de Castilla, permitieron al Izquierdo recobrar el trono granadino. Vuelto de África, pasó por Almería y Guadix y llegó por fin a Granada. El pueblo se sublevó, prendió a Muhammad IX, invitó a entrar al Izquierdo y le entregó su rival, que fue muerto inmediatamente.

Los primeros actos de gobierno fueron encaminados a asegurar la paz con los cristianos, para poder reorganizar su reino. Pero el rey don Juan, decidido a dar un fuerte golpe a la monarquía nazarí, exigió tales condiciones que el de Granada hubo de rechazarlas.

La respuesta de los cristianos fue el comienzo de las hostilidades. Un fuerte ejército bajo el mando del condestable don Álvaro de Luna, penetró en la vega de Granada por la parte de Alcalá la Real, llegó hasta las puertas de la capital, y después de arrasar campos y ciudades se llevó un cuantioso botín; la expedición, sin encontrar oposición, dio la vuelta al territorio cristiano, pasando por Loja, Archidona y Antequera.

En 1431 se produjo otra nueva incursión, con más fuerzas que la anterior y mandada por el propio rey don Juan II. Recorrió la vega, acampó junto a Sierra Elvira y, por fin, los granadinos se decidieron a presentar combate, librándose la famosa batalla de la Higueruela, gran triunfo cristiano.

Por los días de esta batalla se había presentado en el campamento castellano un personaje de origen cristiano al servicio de los musulmanes, llamado don Pedro Venegas. Iba como representante del príncipe Yusuf ibn Al Mawl, hijo de Ahmad, hermano de Muhammad VII y Yúsuf II. Prometía este embajador el vasallaje de su señor y la entrega de varias plazas, si el castellano le ayudaba a ocupar el trono de Granada, del cual consideraba indigno a Muhammad VIII. Don Juan II vio la ocasión de intervenir en los asuntos de la monarquía nazarí y debilitar aún más el pequeño reino musulmán, por lo cual accedió gustoso a la petición. Envió al maestre de Calatrava y a Gómez de la Rivera, adelantado de Andalucía, con sus gentes de armas. El príncipe Yúsuf, que sería el sultán Yúsuf IV ibn Al Mawl, prestó juramento de vasallaje al rey de Castilla, y unido a las tropas que este le había enviado se puso en movimiento. Se proclamó rey e hizo un llamamiento a las ciudades para que le prestaran obediencia. Llegados a Loja, las tropas de Muhammad VIII salieron a presentar combate en escaso número y fueron derrotadas. Muhammad, al saber la nueva, se vio inseguro, abandonó la capital y se refugió en Málaga. Seguidamente ocupó Yúsuf el trono.

Tercera época

Tras seis meses de destierro, ocupó Muhammad el trono por tercera vez, al fallecer Yusuf IV de muerte natural. Esta vez Muhammad se mostró más benigno que en sus dos periodos anteriores. Perdonó a la mayoría de sus enemigos y no tomó venganza. Únicamente don Pedro Venegas, cabecilla del último alzamiento, y al cual consideraba como muy peligroso, hubo de exiliarse y murió en Jaén.

A partir de entonces, Granada se reorganizó un tanto, y las tropas nazaríes libraron varios encuentros de cierta importancia con las cristianas, en los que la victoria fue alternando entre ambos contendientes.

Así duró la situación hasta 1445, en que fue depuesto por tercera y última vez por un tal Abú 'Abdallah Muhammad, conocido por Muhammad X y llamado impropiamente Muhammad ibn Uthmán, el Cojo, hijo del príncipe Abú-l-Chuyúsh Nasr, hijo de Muhammad V.

CASCIARO, José María, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. F-M.
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