| Reino | Periodo | Predecesor | Sucesor |
|---|---|---|---|
| Al Ándalus | 1325-1333 | Ismail I | Yusuf I |
Muhammad IV, (1315- 1333); (1325-1333) [Granada-Campo de Gibraltar]. Tenía diez años cuando ocupó el trono de la monarquía nazarí de Granada, al ser asesinado su padre Isma'il.
Durante su minoría de edad, la corte fue presa de las rivalidades de los altos personajes. El jefe de los voluntarios africanos Uthmán b-Abí-l-Ulá, que abusaba de su fuerza militar y obraba a su antojo, había usurpado gran parte de las atribuciones de los visires y empleaba cuanto gustaba de las rentas del Estado en el pago y mantenimiento de sus soldados. El visir Ibn Al Mahrúq, que, por una parte, quería eliminar a su émulo, y por otra, impedir que se apoderara del trono granadino -este fiero guerrero era de estirpe real, por ser pariente del rey de Fez-, desarrolló una serie de intrigas hasta conseguir alejar de la corte al marroquí. Pero este, desde Adra, comenzó a hacer una serie de algaras por tierras granadinas que pusieron en grave aprieto a sus habitantes. No pudiendo someterle, el joven rey tomó decididamente las riendas del gobierno. Mandó matar al visir Ibn Al Mahruq y devolvió a Uthmán su antigua posición. Este volvió a Granada en buenas relaciones con el monarca, que encauzó su fiereza hacia la guerra contra los cristianos.
Alfonso XI de Castilla supo aprovechar las discordias de los cortesanos granadinos. Se apoderó de Vera, Olvera, Pruna, Ayamonte y Teba y pactó con Alfonso IV de Aragón para poder intensificar la reconquista. Algunos nobles europeos mostraron deseos de pelear contra los musulmanes de España, pero en 1331 Muhammad IV firmaba paz con Castilla por la que se declaraba vasallo de Alfonso. Esta paz era necesaria al rey de Granada para reorganizar sus dominios, alterados por el indómito jefe de los voluntarios magrebíes, que vivía independiente dentro de sus Estados. Entretanto murió Uthmán, y sus sucesores perdieron la situación de privilegio alcanzada por su padre; los voluntarios africanos dejaron de ser un peligro tanto para la monarquía nazarí como para los cristianos. El rey, lleno de juvenil ímpetu por hacer la guerra santa y engrandecer su poder, pasó a África en busca de apoyo contra los cristianos. El sultán de Fez envió cinco mil guerreros al mando de su propio hijo. Gracias a la traición del gallego Vasco Pérez de Meira o Neira, que se pasó al bando musulmán, conquistan Gibraltar. Alfonso XI acude en auxilio de la plaza, pero llega con un día de retraso, por lo que la sitia. Inmediatamente llega también Muhammad IV y negocia con el de Castilla, que levanta el asedio (24 de agosto de 1333).
Al día siguiente de despedirse los dos reyes, moría Muhammad alevosamente, asesinado en pleno campo, cerca de Gibraltar, junto a la desembocadura del Guadiaro, a manos de los cenetes, a los que había tratado antes con dureza y que temían las consecuencias de la alianza con el rey de Fez. Le sucedió su hermano Yúsuf I.