Escudo de Uruguay

Historia de Uruguay

De la resistencia charrúa a la "Suiza de América"

Un recorrido pausado y detallado por los eventos, líderes y movimientos que forjaron Uruguay. Cada sección ha sido ampliada para una escucha clara y comprensible.

Fundación de Montevideo

1724

Independencia

1828

Constitución

1830 / 1918

Héroe máximo

José G. Artigas

Época indígena

Los más antiguos pobladores del Uruguay fueron los yaros y los bohanes, de estirpe caingag, cuyo origen se encuentra en el Brasil, desde donde descendieron por los ríos Uruguay y Paraná. Más tarde llegaron los araucos de cultura neolítica y constructores de montículos. Después se produjo la invasión de los chon, llegando a constituir la nación charrúa. Por último, los guaraníes, tapes y arachanes, todos ellos de estirpe Tupí-Guaraní, intentaron ocupar la región, pero fueron rechazados por los charrúas a excepción de los Arachanes.

Indígenas del Río de la Plata. Dibujo del diario de viaje de Hendrick Ottsen, 1603.

Los Yaros se situaron entre los ríos San Salvador y Negro. Los Bohanes, entre el río Negro y el Cuareim, alcanzaron la más civilización del territorio. Los Charrúas ocuparon la zona comprendida entre el Atlántico y el Río de la Plata hasta el río San Salvador. Eran de origen patagón, altos y fuertes, hábiles en el manejo de las boleadoras, el arco y la flecha. No eran agricultores sino cazadores y pescadores.

Los Arachanes, que parecen ser los únicos sedentarios, vivían en la costa atlántica sobre todo en la región de las lagunas de los Patos y Merim. Coincidiendo con la llegada de los españoles se extendió por todo el Uruguay la influencia de los guaraníes cuya lengua unificó la región.

LÓPEZ, Amelia, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z, págs. 858-859.

Descubrimiento y conquista

El primer europeo que con mucha probabilidad vio la costa uruguaya fue Américo Vespucio en 1502. Luego estuvo allí Díaz Solís, en 1516, y desembarcó en la costa, frente a la isla de Martín García, donde pereció a manos de los indios. De la catástrofe solo se salvó el grumete Francisco del Puerto, que permaneció entre los indios hasta que la recogió años después Sebastián Caboto.

Por allí pasaron Magallanes en 1520; el diario de Albo cita el cerro Montevidi. En 1527 pasó por allí Caboto y en 1528 Diego García de Moguer.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z, págs. 859-861.

Primeros intentos de colonización

Años después, Martínez de Irala envió a Juan Romero para fundar un pueblo en la costa Arroyo San Juan -San Juan Bautista (1550)-, que hubo de evacuar a los dos años ante los incesantes ataques de los charrúas, primer intento colonizador en el actual Uruguay.

A fin de 1573 llegó el adelantado Juan Ortiz de Zárate, que hubo de combatir con los charrúas. Pidió auxilio a Juan de Garay, que derrotó a los indios, y Zárate, en el río San Salvador, fundó un pueblo, primero efectivo en el país (1574), abandonado en 1576.

El conflicto con Portugal

En 1680 Portugal emprendió una tenaz labor de dominar el estuario de la Plata. Manuel Lobo fundó la colonia del Sacramento. España se alarmó y comenzó un largo conflicto. El tratado de Límites de 1750 quiso resolver la cuestión, renunciando Portugal a Sacramento a cambio de siete pueblos de las misiones, lo que provocó la resistencia india guerra guaranítica y la anulación del tratado.

La fundación de Montevideo

Los portugueses trataron de extender su señorío y se establecieron en 1723 en la ensenada de Montevideo. El gobernador del Río de la Plata, Bruno Mauricio de Zabala, decidió impedirlo y procedió a la fundación de la ciudad. Ante sus preparativos militares se retiraron los portugueses y Zabala fortificó el puerto y colocó una guarnición (1724).

La población de San Felipe de Montevideo aparece citada ya el 19 de febrero de 1724. La fundación oficial como ciudad se efectuó el 20-XII-1729, y el 1 de enero de 1730 se inauguró su cabildo municipal. Creció lentamente la población, que en 1749 fue declarada plaza fuerte.

Fin del conflicto con Portugal

Tras décadas de disputas, se envió a don Pedro de Cevallos en 1776, creándose al mismo tiempo el virreinato del Río de la Plata. Cevallos tomó la colonia de Sacramento en 1777. La paz de San Ildefonso (1-X-1777) entregó definitivamente la colonia y las misiones a España.

Desarrollo de la colonización

Fueron apareciendo otras poblaciones: Maldonado (1724), Canelones (1778), San Carlos, Paisandú, Minas, Las Piedras (1780), Mercedes (1791) y Rocha. Al acabar el siglo XVIII tenía Montevideo 15.000 habitantes y el territorio en total unos 30.000.

El comercio de Montevideo aumentó con la implantación del Libre comercio. Se exportaban productos de la ganadería, sobre todo cueros y grasas. La Banda Oriental dependía de Buenos Aires, pero crecía una rivalidad con esta por parte de Montevideo.

Contrastaba la ciudad con el campo; en aquella había peninsulares; en los campos, los pulperos, peones, indios, negros, mestizos y los gauchos, rudos y enemigos de toda ley. El ambiente en la Campaña era semibárbaro, dada la incultura y desenfreno de los gauchos.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z, págs. 859-861.

Los sucesos de 1807 a 1810

De Montevideo partió la expedición reconquistadora de Buenos Aires a los ingleses, en 1806. La ocupación inglesa de Montevideo en 3-II-1807, sembró ideas separatistas. En 1808, la familia real portuguesa se trasladó al Brasil, retoñando la vieja ambición portuguesa sobre el Plata.

En septiembre de 1808, Elío y el cabildo de Montevideo formaron una Junta, análoga a las de España, primera de las formadas en América, pero de carácter leal. Montevideo se convirtió en foco de agitación contra Liniers. No fue reconocida la Junta bonaerense, surgida el 25-V-1810, por las autoridades de Montevideo.

La revolución uruguaya

El fundador de la nacionalidad uruguaya fue José Gervasio Artigas (1764-1850), oficial de Blandengues. El 12-II-1811 declaró Elío la guerra a la Junta de Buenos Aires. Artigas, desde Buenos Aires, instigado a sublevarse, pasó al Uruguay. El 28-II-1811 un grupo se sublevó en el Arroyo Asensio, extendiéndose el movimiento.

El gobierno de Buenos Aires envió un ejército al mando de José Rondeau, y nombró a Artigas jefe de las milicias uruguayas. El 18 de mayo logró la victoria de las Piedras. La dominación española quedó reducida a Montevideo, que quedó sitiado.

La primera intervención portuguesa

Elío acudió a la corte de Río de Janeiro, y un ejército portugués al mando de Diego de Souza penetró en la Banda Oriental. Por la derrota de Guaqui, el Triunvirato argentino firmó un armisticio (20-X-1811) que no satisfizo a Artigas, quien se retiró con sus partidarios a Ayuí ( Éxodo del pueblo oriental).

Disidencia de Artigas

Partidario de una confederación de provincias, Artigas reunió un Congreso uruguayo en el Peñarol (4-IV-1813), que eligió diputados a la Asamblea, con las Instrucciones del año XIII. La Asamblea rechazó a los diputados artiguistas, acarreando la ruptura con Artigas, que se retiró del sitio de Montevideo. El Uruguay fue declarado provincia de las Provincias Unidas.

La toma de Montevideo

El gobierno argentino formó una escuadra mandada por Guillermo Brown, que derrotó a los realistas. Vigodet capituló el 20-VI-1814, entregándose la ciudad el 23.

Artigas frente a Buenos Aires

Artigas, como campeón del federalismo, continuó la lucha contra el gobierno bonaerense. Las tropas argentinas evacuaron Montevideo, que se entregó al caudillo uruguayo el 25-II-1815. Artigas ostentaba el título de Protector de los pueblos libres.

La ocupación portuguesa

Portugal, con el pretexto de la anarquía, envió un ejército mandado por Carlos Federico Lecor para invadir la Banda Oriental (IX-1816). Artigas quiso resistir, pero los portugueses derrotaron a las huestes uruguayas. Lecor ocupó Montevideo el 20-I-1817.

Desplegó una hábil política de atracción, logrando muchos partidarios de la unión al Brasil. El rey de España protestó, pero sin resultado. El gobierno portugués alegaba que el Uruguay era, de hecho, independiente de Argentina.

La derrota de Artigas

Artigas prosiguió la guerra, siendo vencido su teniente Andrés Latorre en Catalán (I-1817). Tras ser derrotado definitivamente por los portugueses en Tacuarembo (20-I-1820) y luego por Ramírez, se refugió en el Paraguay, de donde no salió más. Sus capitanes se entregaron a los portugueses.

La anexión al Brasil

Lecor hizo convocar un Congreso en Montevideo el 15-VII-1821, que votó la incorporación del Uruguay a Portugal con el nombre de reino o Estado Cisplatino. Al proclamarse la independencia brasileña (1822), la guarnición portuguesa se mantuvo fiel un año, hasta que la ciudad se entregó a los brasileños en 1824, reduciéndose el Uruguay a provincia del imperio brasileño.

Independencia definitiva

Se preparó en territorio argentino la sublevación de los Treinta y tres Orientales, mandados por Juan Antonio Lavalleja, que desembarcaron el 19-IV-1825. En Florida se constituyó un gobierno provisional, que anuló la anexión y proclamó la reincorporación al Río de la Plata (25-VIII).

El Juramento de los Treinta y Tres Orientales, óleo de Juan Manuel Blanes.

Ello ocasionó la declaración de guerra por el Brasil. Triunfaron los argentinos en Ituzaingó (20-II-1827). Por la mala situación económica de ambos, se acordó la independencia total por el convenio preliminar de 27-VIII-1828. Se promulgó una Constitución (1830), eligiéndose primer presidente a Rivera. Nacía la República Oriental del Uruguay.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z, págs. 861-866.

Los primeros gobiernos

Rivera

El 24-X-1830 fue elegido primer presidente Fructuoso Rivera (1778-1854), típico caudillo rioplatense. Enfrente tenía a Lavalleja, que le hizo oposición.

Oribe

En 1835 le sucedió Manuel Oribe (1790-1857), de tendencia conservadora. Aparecieron los nombres de los dos partidos: los blancos y los colorados. Rivera se sublevó y con apoyo brasileño y francés, obligó a renunciar a Oribe en 1838.

La guerra grande (1839-1851)

Rivera, de nuevo presidente, se unió a los unitarios argentinos y declaró la guerra a Rosas (III-1839), quien reconoció como presidente legal a Oribe. La guerra duró diez años (la Nueva Troya). El país quedó dividido: el interior con Oribe (gobierno del Cerrito) y Montevideo defendida, sitiada desde 1843.

La ciudad, con el mar libre, resistió y prosperó. Intervinieron flotas extranjeras y Garibaldi con su legión. En 1851, una alianza con Brasil y Urquiza permitió acabar con el gobierno de Oribe, reuniéndose el país.

La política de fusión

Se intentó una fusión de partidos. Se eligió presidente a Giró (1852). Un motín de Venancio Flores lo derribó (1853). Flores formó un triunvirato, legalizado luego. La Unión Liberal (1855) hizo caer a Flores, pero caudillos reaccionaron. Se intentó una política de conciliación.

En 1860 subió a la presidencia Bernardo P. Berro, respetuoso de la ley. No pudo evitar otra insurrección de Flores, apoyado por Brasil y Argentina (1863). Triunfó Flores en 1865. Uruguay participó en la guerra del Paraguay mediante la Triple Alianza.

El militarismo

Se eligió presidente a Lorenzo Batlle (colorado moderado). Se sublevó el partido blanco. La guerra civil duró hasta 1872. Surgieron nuevos partidos. Tras un periodo inestable, se abrió una etapa militarista con el general Lorenzo Latorre (1876), que gobernó dictatorialmente, restableció el orden e impulsó reformas (registro civil, códigos, enseñanza).

Le sucedió el coronel Máximo Santos (1882), también militarista. Realizó una política anticlerical. Le sucedió el general Máximo Tajes (1886), iniciándose la crisis del militarismo.

El régimen civilista

Le sucedió Julio Herrera y Obes (1890), principista. Sufrió el país una grave crisis económica. En 1894 fue elegido Juan Idiarte Borda (colorado). Una revolución nacionalista estalló. En 1897, un pacto introdujo la representación proporcional. Al comenzar el siglo XX, el país se encaminaba a una mayor regularidad.

El país había prosperado, recibido fuerte inmigración (italianos y españoles), y la población se acercaba al millón. Se desarrollaron sectores sociales medios.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z, págs. 866-871.

Batlle y el batllismo

En 1903 fue elegido presidente José Batlle y Ordóñez (1854-1929), del partido colorado. Quería la actuación de las masas. Venció una rebelión nacionalista de Aparicio Saravia (1904). Reelegido en 1911, llevó a cabo grandes reformas sociales: jornada de ocho horas, divorcio, etc. Su ideal era el Ejecutivo colegiado.

La constitución de 1918 creó un Consejo Nacional de Administración. Se introdujo el sufragio universal y la representación proporcional. La iglesia quedó separada del Estado. Batlle impulsó la intervención estatal y nacionalizaciones. El Uruguay se convirtió en un país modelo.

Terra y el régimen colegiado

Elegido Gabriel Terra en 1931, la crisis mundial afectó al país. Terra dio un golpe de Estado en 1933, asumiendo la dictadura. La constitución de 1934 estableció la presidencia y un Consejo de ministros. A Terra sucedió Baldomir, que dio otro golpe en 1941.

En 1951, por un pacto, se reformó la constitución, suprimiendo la presidencia y sustituyéndola por un Consejo Nacional de gobierno (9 miembros). En 1958, por primera vez, ganó el partido blanco. En 1966 se volvió al régimen presidencial, eligiéndose presidente a Oscar Gestido.

EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. N-Z, págs. 866-871.

Gobernantes y Presidentes de Uruguay

Figuras clave en la construcción de la república uruguaya, desde los caudillos de la independencia hasta los reformadores del siglo XX.

José Gervasio Artigas

(1764-1850)
1.

Fructuoso Rivera

(1784-1854)
2.

Manuel Oribe

(1792-1857)

Venancio Flores

(1808-1868)
3.

José Batlle y Ordóñez

(1856-1929)
4.

Gabriel Terra

(1873-1942)
5.

Luis Batlle Berres

(1897-1964)
Nota: Se han incluido los principales gobernantes. La numeración corresponde a un orden cronológico referencial.