Escudo de Chile

Historia de Chile

De la resistencia mapuche a la república moderna

Un recorrido pausado y detallado por los eventos, líderes y movimientos que forjaron Chile. Cada sección ha sido ampliada para una escucha clara y comprensible.

Primera fundación

Santiago (1541)

Independencia

1818

Constitución

1833 / 1925

Héroe máximo

Bernardo O'Higgins

Época indígena

Los pueblos más antiguos asentados en territorio chileno fueron los atacameños, situados en la zona andina, de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, y los diaguitas chilenos, que se asentaron en los valles de las actuales provincias de Atacama y Coquimbo. Estos últimos, procedentes del NO. argentino, influyeron primeramente y después invadieron esta zona chilena, estableciéndose al sur. Posteriormente tribus peruanas del valle del Chincha emigraron y su cultura, más avanzada, influyó sobre los atacameños y diaguitas.

Indigenas atacameños. Dibujo de Bassot según una fotografía.

Estos tres pueblos practicaron la agricultura cultivando el maíz, la papa, el algodón, el ají y conociendo la irrigación artificial. En la costa, limítrofes con los atacameños se hallaban los changos que eran pueblos pescadores de cultura inferior.

Otro pueblo procedente de la Pampa, atravesó los Andes y se estableció en territorio chileno. Se llamaban así mismos mapuche (gente de la tierra) y dividieron a los habitantes de la región en dos grupos: los picunches, que quedaban al N., y los huilliches al sur. Los mapuches, que llegaron hasta Chiloé, son llamados araucanos por Ercilla. Hacia 1460 tiene lugar la invasión incaica hasta el valle de Coquimbo, bajo el inca Tupac-Yupanqui. Más tarde su hijo Huayna Capac organizó otra invasión y los ejércitos quechuas, derrotados por los araucanos en el río Maule, fijaron este como límite de su conquista.

Los incas introdujeron mejoras en el cultivo, nuevos gustos en la alfarería y en las construcciones. Establecieron colonias de mitimaes (pueblos sometidos y trasladados), lavaderos de oro, explotaron las minas de plata y cobre, construyeron pucarás (fortalezas). En la parte meridional del archipiélago chileno hasta Tierra de Fuego, se encontraban los alacalufes u onas, entre los que se distinguen los chonos, pueblos de ínfima cultura.

Descubrimiento y conquista

El primer descubridor de los territorios de Chile fue Magallanes, que atravesó el estrecho que lleva su nombre en 1520. La conquista fue iniciada por Almagro, después de convenir con Pizarro en que este le cedería una parte de su gobernación en el Perú.

Emprendió su marcha hacia el sur desde Cuzco, a mediados de 1535, con quinientos españoles y acompañado de algunos millares de indios. Después de una marcha durísima de ocho meses lograron atravesar la cordillera y llegar al valle de Copiapó (1536). Almagro fue convencido por sus oficiales para que desistiese de la conquista, regresando al Perú.

El fracaso de la expedición no impidió que tres años después Pedro de Valdivia solicitase de Pizarro la autorización para reanudar la conquista. Salió en enero de 1541 con 150 españoles y 1.000 indios auxiliares. Después de siete meses de marcha llegó a Copiapó y fundó la ciudad de Santiago, a la que llamó de Nueva Extremadura, el 12 de febrero de 1541.

Los indios acaudillados por Michimalonco arrasaron la ciudad (septiembre de 1541), que fue rápidamente reconstruida. Valdivia extendió los límites hasta el Bío-Bío y fundó La Serena (1544), Concepción (1550), Imperial, Valdivia (1552) y Villarrica. Pero la resistencia era dura. Colocolo, jefe de los araucanos, organizó un ejército dirigido por Lautaro, que derrotó a los españoles en Tucapel, muriendo Valdivia (25-XII-1553).

En 1557 llegó don García Hurtado de Mendoza, nombrado gobernador de Chile. Joven de veintidós años, trajo 400 hombres. Penetró en el país araucano, derrotó a Caupolicán en Lagunillas; repobló Concepción y fundó Cañete (1558). Retrocedió al norte y fundó Osorno (1558). Caupolicán fue capturado y pereció en un cruel suplicio. Mendoza creía dejar sometido Chile, pero no la sumisión de los araucanos.

Época Colonial

Durante la colonia, Chile ofreció un carácter muy distinto del resto de América. La resistencia araucana mantuvo durante dos siglos un estado de guerra permanente. La lucha continuó con pocas interrupciones, lo que obligó a mantener constantemente tropas. Se calificó a Chile de Flandes indiano.

El siglo XVI

La gobernación de Chile fue otorgada a Francisco de Villagra (1561-1563). La guerra se hacía con gran crueldad. En 1568 se estableció la Audiencia de Chile. Alonso de Sotomayor (1583-1592) fundó fuertes sin resultado. Martín García Oñez de Loyola fue derrotado y muerto en Curalava (1598); se destruyeron Valdivia y La Imperial.

El siglo XVII

Continuó la guerra. Alonso de Ribera (1601-1605) estableció un ejército permanente. El jesuita padre Luis de Valdivia intentó la "guerra defensiva" (1612), que fracasó. Se sucedieron gobernadores y batallas. En 1641 se realizó la paz de Quillín, de breve duración. En 1655 estalló una sublevación general. También hubo presencia de corsarios y piratas (Drake, Sharp).

El siglo XVIII

Fue el último siglo colonial de intenso desarrollo. Hubo cuantiosa inmigración vasca. Creció la población: 260.000 habitantes en 1778. Se fundaron nuevas ciudades por Manso de Velasco (Copiapó, San Felipe, Rancagua, etc.) y por Ortiz de Rozas. Ambrosio O'Higgins (padre de Bernardo) fundó Los Andes, Linares y repobló Osorno. En 1776 se segregó Cuyo al crearse el Virreinato del Río de la Plata. En 1778 se estableció el Libre Comercio. La economía fue impulsada y se creó la Universidad de San Felipe (1738).

La cultura tuvo carácter épico e histórico, con figuras como Alonso de Ercilla (La Araucana), Pedro de Oña, y los historiadores jesuitas Alonso de Ovalle y Diego de Rosales. Al final de la colonia destaca el jesuita expulso Juan Ignacio Molina.

Independencia de Chile

Influyeron la rivalidad del criollo con el peninsular y un sentimiento nacionalista alimentado por historiadores como Molina. La masa era adicta al soberano; el núcleo criollo favorable a la emancipación era reducido.

Tras el gobierno de Luis Muñoz de Guzmán (1802-1808), rigió Francisco Antonio García Carrasco, inepto. Al conocerse la crisis española, se formaron tres grupos: realista, patriota y el de los criollos que deseaban un gobierno propio sin trastornos. El grupo patriota se agitaba, influido por la revolución de Buenos Aires (1810).

La Patria Vieja (1810-1814)

El 18 de septiembre de 1810, un cabildo abierto formó una junta de gobierno, presidida por el conde de la Conquista. Fue la revolución obra de una minoría. La Junta actuó como gobierno independiente: reclutó un ejército, abrió el país al comercio mundial. En 1811 se reunió un Congreso Nacional.

José Miguel Carrera, mediante tres pronunciamientos, impuso su dictadura. En 1812 promulgó una constitución de carácter republicano. Se creó el Instituto Nacional y se decretó la libertad de imprenta. La guerra con los realistas comenzó en 1813. Las derrotas y disputas entre Carrera y O'Higgins facilitaron la reconquista realista. El desastre de Rancagua (1-2 de octubre de 1814) puso fin a la Patria Vieja.

Reconquista española (1814-1817)

Ossorio entró en Santiago y restableció el régimen colonial. Abolió las reformas y deportó a varios revolucionarios a Juan Fernández. El nuevo gobernador Casimiro Marcó del Pont (1815) dio medidas más duras. El descontento cundió y la aspiración a la independencia se generalizó.

Mientras, San Martín preparaba en Mendoza el Ejército de los Andes con ayuda de los emigrados chilenos, apoyándose en O'Higgins. El ejército partió en enero de 1817.

Liberación de Chile y Dictadura de O'Higgins

El 12 de febrero de 1817, San Martín y O'Higgins vencieron en la batalla de Chacabuco. San Martín rehusó la jefatura del Estado, que recayó en O'Higgins como director supremo. El 12 de febrero de 1818 se proclamó oficialmente la independencia. El 5 de abril de 1818, San Martín triunfó en la batalla de Maipú, asegurando la independencia.

O'Higgins ejerció un poder dictatorial, apoyado en la Logia Lautaro. Impulsó la reorganización del país, la educación (reapertura del Instituto Nacional), obras públicas y la creación de la escuadra nacional. Sin embargo, su autoritarismo y sus reformas que herían a la aristocracia provocaron su caída. Una revolución dirigida por Ramón Freire le obligó a dimitir el 28 de enero de 1823. O'Higgins se retiró al Perú.

Gobernantes y Presidentes de Chile

Figuras clave en la construcción de la república chilena, desde los gobernadores coloniales hasta los presidentes del siglo XX.

Pedro de Valdivia

(1497-1553)
1.

Bernardo O'Higgins

(1778-1842)

José Miguel Carrera

(1785-1821)
2.

Diego Portales

(1793-1837)
3.

Manuel Montt

(1809-1880)
4.

José Manuel Balmaceda

(1840-1891)
5.

Arturo Alessandri

(1868-1950)
Nota: Se han incluido los principales gobernantes y presidentes. La numeración corresponde al orden presidencial tradicional para O'Higgins, Portales, Montt, Balmaceda y Alessandri.

La República autoritaria (1830-1861)

La presidencia de Joaquín Prieto (1831-1841), con Diego Portales como ministro clave, marcó el inicio de la estabilidad. La Constitución de 1833 estableció un poder presidencial fuerte. Portales organizó las milicias, saneó la hacienda y sentó las bases del estado.

Prieto enfrentó y venció a la Confederación Perú-Boliviana en la batalla de Yungay (1839). Le sucedieron Manuel Bulnes (1841-1851), que gobernó con más suavidad y fomentó la cultura (Universidad de Chile, Andrés Bello, Domeyko).

Manuel Montt (1851-1861), conservador autoritario, impulsó el progreso material: ferrocarriles, bancos, Código Civil. Su gobierno enfrentó revoluciones liberales en 1851 y 1859. Le sucedió José Joaquín Pérez (1861-1871), bajo cuyo mandato se produjo el conflicto con España (1865-1866).

Guerra del Pacífico (1879-1883)

El conflicto con Perú y Bolivia por la explotación del salitre y el guano en el desierto de Atacama. Chile ocupó Antofagasta en febrero de 1879. La campaña naval fue decisiva; el capitán Arturo Prat murió en el combate naval de Iquique (21 de mayo). La captura del monitor peruano Huáscar en Angamos dio el control del mar a Chile.

Las fuerzas chilenas desembarcaron en Pisagua, conquistaron Tarapacá y, tras las batallas de Tacna y Arica, ocuparon Lima en enero de 1881. Por el Tratado de Ancón (1883), Perú cedió Tarapacá a Chile. Tacna y Arica quedaron en posesión chilena por 10 años, resolviéndose su destino definitivo en 1929 (Tacna para Perú, Arica para Chile). Bolivia perdió su salida al mar (Atacama), ratificado en 1904.

Guerra Civil de 1891

El presidente José Manuel Balmaceda entró en conflicto con el Congreso, que buscaba imponer su hegemonía. Las empresas salitreras inglesas y la aristocracia se opusieron a Balmaceda. La prórroga del presupuesto por el presidente en 1891 desencadenó la sublevación de la escuadra, liderada por Jorge Montt.

La guerra civil duró ocho meses y dejó unos 10.000 muertos. Las fuerzas congresistas derrotaron a las leales en las batallas de Concón y Placilla. Balmaceda se suicidó el 19 de septiembre de 1891. Este conflicto puso fin al régimen presidencial fuerte y dio paso al parlamentarismo.

Régimen parlamentario y siglo XX

Tras 1891, se instauró un régimen parlamentario, donde el presidente quedó sometido al Congreso, lo que provocó frecuentes crisis ministeriales e ineficacia. Los partidos se multiplicaron, con liberales, radicales y conservadores alternándose en el poder. Chile se mantuvo neutral en la I Guerra Mundial.

En 1920, Arturo Alessandri, representante de la clase media, llegó al poder con un programa de reformas sociales, pero chocó con el Congreso. Un golpe militar en 1924 lo exilió. Regresó en 1925 y promulgó una nueva Constitución que restablecía el presidencialismo.

La crisis de 1929 afectó duramente a Chile por la baja del salitre. El general Carlos Ibáñez gobernó dictatorialmente (1927-1931), pero dimitió por la crisis. Siguieron años de inestabilidad hasta el retorno de Alessandri (1932-1938). En 1938, el Frente Popular (radicales, socialistas, comunistas) llevó a la presidencia a Pedro Aguirre Cerda, impulsando la industrialización a través de la CORFO. Chile se mantuvo neutral hasta 1943 en la II Guerra Mundial.

Le sucedieron Juan Antonio Ríos (1942-1946) y Gabriel González Videla (1946-1952), quien rompió con los comunistas. La inflación siguió siendo un problema grave. En 1952 volvió Ibáñez, y en 1958 Jorge Alessandri. La década de 1960 vio el ascenso de la Democracia Cristiana con Eduardo Frei (1964-1970), que impulsó la "Revolución en Libertad" y la reforma agraria.

Chile contemporáneo: Unidad Popular y Dictadura

En 1970, el socialista Salvador Allende, al frente de la Unidad Popular, ganó las elecciones con un programa de transición al socialismo. Su gobierno nacionalizó el cobre y aceleró la reforma agraria, pero enfrentó una fuerte polarización política, problemas económicos y el bloqueo de Estados Unidos.

El 11 de septiembre de 1973, un golpe de Estado militar liderado por el general Augusto Pinochet derrocó a Allende, quien murió en el asalto al Palacio de La Moneda. Se instauró una dictadura militar que duró 17 años, caracterizada por la violación a los derechos humanos y la implementación de reformas neoliberales.

En 1988, un plebiscito ganó la opción "No", poniendo fin al régimen de Pinochet. En 1990, Patricio Aylwin asumió la presidencia, iniciando la transición a la democracia. Desde entonces, Chile ha sido gobernado por la Concertación y otras coaliciones, destacándose los gobiernos de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet, Sebastián Piñera y Gabriel Boric.