Mapa del Virreinato del Río de la Plata

Historia de Argentina

Del Virreinato a la república moderna

Un recorrido pausado y detallado por los eventos, líderes y movimientos que forjaron Argentina. Cada sección ha sido ampliada para una escucha clara y comprensible.

Primera fundación

Buenos Aires (1536/1580)

Independencia

9 de Julio de 1816

Constitución

1853

Prócer máximo

José de San Martín

Pueblos Originarios de Argentina

El actual territorio argentino estuvo poblado desde hace más de diez mil años, pero sus habitantes no llegaron a constituir imperios centralizados como en México o Perú. En general fueron culturas preagrícolas y protoagrícolas de cazadores y recolectores. Se pueden dividir en dos grandes grupos: los pueblos de las llanuras y los pueblos andinos.

Pueblos de las Llanuras

  • Fueguinos: Yámanas y alakalufes, pueblos canoeros de Tierra del Fuego.
  • Patagones (Chonik): Tehuelches, teuesch y onas, nómadas cazadores a pie.
  • Puelche-guenaken: Nómadas del norte de la Patagonia.
  • Pampas: Querandíes, grandes caminadores y cazadores de venados.
  • Charrúas: Situados en la Banda Oriental (Uruguay).
  • Guaycurúes: Habitantes del Chaco, cazadores y recolectores.
  • Guaraníes: Pueblo agricultor (mandioca, maíz) y alfarero en el noreste.

Pueblos Andinos

  • Diaguitas o Calchaquíes: Cultura más elevada del NOA, con agricultura de irrigación, fortificaciones (pucarás), metalurgia y cerámica polícroma.
  • Comechingones: Habitantes de las sierras de Córdoba.
  • Omaguacos: Agricultura avanzada en andenes en la quebrada de Humahuaca.
  • Araucanos (Mapuches): De procedencia chilena, se extendieron por la Pampa tras la conquista.
Nota: Este artículo ofrece una visión general de las ricas culturas prehispánicas que habitaron Argentina.

Descubrimiento de Argentina y Paraguay

El primer explorador de las costas argentinas fue probablemente Américo Vespucio en 1502. La exploración sistemática comenzó con Juan Díaz de Solís en 1516, quien descubrió el Río de la Plata, al que llamó Mar Dulce, y donde pereció a manos de los indígenas.

En 1520, Magallanes recorrió el litoral e invernó en San Julián. Sebastián Caboto, en 1526, atraído por noticias de la "Sierra de la Plata", remontó el Paraná y el Paraguay, fundando el fuerte de Sancti Spiritus. Le siguió Diego García de Moguer. Estos viajes exploraron los grandes ríos y contactaron con el interior.

La colonización efectiva comenzó con Pedro de Mendoza, quien en 1536 fundó Nuestra Señora del Buen Ayre. La empresa fracasó inicialmente y Buenos Aires fue despoblada en 1541, concentrándose la colonización en Asunción del Paraguay, desde donde Juan de Garay refundó Buenos Aires en 1580.

Paralelamente, una corriente colonizadora procedente del Perú exploró y fundó ciudades en el Noroeste: Santiago del Estero (1553), Tucumán (1565), Córdoba (1573), Salta (1582) y La Rioja (1591), entre otras. Desde Chile se pobló la región de Cuyo, fundándose Mendoza (1561), San Juan (1562) y San Luis (1594).

Época Colonial (Siglos XVII-XVIII)

Al finalizar el siglo XVI, el territorio se organizaba en tres gobernaciones: Río de la Plata (capital Asunción), Tucumán (capital Córdoba) y Cuyo (dependiente de Chile). En 1617, la gobernación del Río de la Plata se dividió en dos: Paraguay y Buenos Aires, lo que reflejaba el creciente peso de este puerto.

La economía colonial se basó en la ganadería, que generaba una enorme riqueza a través del cuero. El ganado cimarrón se multiplicó en las pampas, dando origen a la figura del gaucho. La agricultura y las industrias locales (textil en Tucumán, vino en Cuyo) abastecían los mercados internos, especialmente el de Potosí. El comercio exterior estaba limitado por el monopolio español, lo que fomentó un intenso contrabando, sobre todo a través de la Colonia del Sacramento (fundada por Portugal en 1680).

Socialmente, se desarrolló una sociedad rural, con una burguesía mercantil en Buenos Aires y una masa de gauchos en el campo. Las misiones jesuíticas guaraníes florecieron en el Paraguay y la región mesopotámica, protegiendo a los indígenas. En Córdoba, los jesuitas fundaron en 1613 la Universidad, el primer centro de altos estudios del país.

Virreinato del Río de la Plata (1776-1810)

Por Real Cédula del 1 de agosto de 1776, Carlos III creó el Virreinato del Río de la Plata, desgajando territorios del Perú (Alto Perú, actual Bolivia) y de Chile (Cuyo). Las causas fueron externas (presión portuguesa e inglesa en la región) e internas (crecimiento de Buenos Aires). El primer virrey fue Pedro de Cevallos, quien organizó el virreinato y aplicó el Reglamento de Libre Comercio (1778), que dinamizó la economía portuaria.

El virreinato comprendía las intendencias de Buenos Aires, Salta, Córdoba, Asunción, Cochabamba, La Paz, Chuquisaca y Potosí. Se crearon la Audiencia de Buenos Aires (1785) y el Consulado de Comercio (1794), cuyo secretario fue Manuel Belgrano. La economía floreció gracias a la exportación de cueros, sebos y carnes saladas. Buenos Aires se convirtió en el principal centro comercial y político, atrayendo a una burguesía ilustrada que, imbuida de las nuevas ideas, comenzó a cuestionar el dominio español.

Virreyes del Río de la Plata

1.

Pedro de Cevallos

(1776-1778)
2.

Juan José de Vértiz

(1778-1784)
3.

Nicolás de Arredondo

(1789-1795)
4.

Gabriel de Avilés

(1799-1801)
5.

Rafael de Sobremonte

(1804-1807)
6.

Santiago de Liniers

(1807-1809)
7.

Baltasar Hidalgo de Cisneros

(1809-1810)
Nota: Se han incluido los principales virreyes que rigieron los destinos del virreinato desde su creación hasta la Revolución de Mayo.

Independencia (1810-1816)

  • Revolución de Mayo (1810): Ante la disolución de la Junta Central de Sevilla, un Cabildo Abierto en Buenos Aires depuso al virrey Cisneros y estableció la Primera Junta, gobernando en nombre de Fernando VII. Fue el primer gobierno autónomo.
  • Guerra de la Independencia: Las campañas al Alto Perú (Belgrano), Paraguay y la Banda Oriental buscaron expandir y consolidar la revolución, aunque con resultados diversos (éxitos en Tucumán y Salta, derrotas en Vilcapugio, Ayohuma y Sipe Sipe).
  • Cruce de los Andes (1817): El general José de San Martín, desde Cuyo, lideró la epopeya que liberó Chile y luego Perú, siendo clave para la independencia sudamericana.
  • Declaración de la Independencia: El 9 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán proclamó la independencia de las Provincias Unidas de Sudamérica de la monarquía española.

La Dictadura de Rosas (1829-1852)

Tras la disolución del gobierno central en 1820 y un período de anarquía, Juan Manuel de Rosas, rico estanciero y líder federal, se impuso como gobernador de Buenos Aires. Gobernó con la "suma del poder público" (1835-1852), imponiendo un férreo orden a través del terror ejercido por la Mazorca. Su régimen, aunque oficialmente federal, fue una dictadura centralista que sofocó las autonomías provinciales.

Rosas resistió con éxito la intervención de potencias extranjeras (Francia e Inglaterra) y mantuvo la integridad territorial. Sin embargo, su gobierno generó un fuerte exilio de opositores unitarios e intelectuales. Fue derrocado en 1852 por el gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urquiza, en la Batalla de Caseros.

Organización Nacional (1853-1880)

Tras Caseros, se sancionó la Constitución de 1853, de corte federal y liberal, aún vigente. Buenos Aires se separó del resto de la Confederación durante casi una década. La Batalla de Pavón (1861) dio el triunfo a Buenos Aires, liderada por Bartolomé Mitre, quien unificó el país.

Mitre (1862-1868) inició la organización institucional. Le sucedió Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874), quien impulsó la educación pública. Nicolás Avellaneda (1874-1880) consolidó la federalización de Buenos Aires, que se convirtió en Capital de la República en 1880, bajo la presidencia de Julio Argentino Roca.

La Era de Prosperidad (1880-1930)

Este período, dominado por una oligarquía conservadora, vio un enorme crecimiento económico basado en el modelo agroexportador. La "Conquista del Desierto" (1878-1885) amplió la frontera productiva a costa de los pueblos originarios. La inmigración masiva (especialmente italiana y española) transformó la demografía y la sociedad.

El crecimiento económico trajo prosperidad, pero también tensiones sociales y políticas. El sufragio universal, secreto y obligatorio, instaurado por la Ley Sáenz Peña (1912), permitió el triunfo de Hipólito Yrigoyen y la Unión Cívica Radical en 1916, abriendo una etapa de democracia de masas.

Crisis del Siglo XX

  • Golpe de 1930: El primer golpe militar de la era moderna derrocó a Yrigoyen, iniciando un ciclo de inestabilidad política conocido como la "Década Infame".
  • Peronismo (1946-1955): Juan Domingo Perón, líder del GOU, instauró un movimiento de masas basado en la justicia social, la independencia económica y la soberanía política. Su gobierno (junto a Eva Perón) transformó el país, pero generó una fuerte polarización. Fue derrocado en 1955 por la "Revolución Libertadora".
  • Inestabilidad y Dictadura (1955-1983): Perón proscripto, el país vivió gobiernos civiles débiles y dictaduras militares. El último y más sangriento fue el Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), que instauró el terrorismo de Estado y llevó a la Guerra de Malvinas (1982).
  • Retorno a la Democracia (1983): Raúl Alfonsín asumió la presidencia, marcando el inicio de la etapa democrática más larga de la historia argentina.

El Nombre de Argentina

El nombre "Argentina" proviene del latín *argentum* (plata), en referencia a la leyenda de la "Sierra de la Plata" que atrajo a los primeros exploradores. El término "Río de la Plata" se consolidó en el siglo XVI.

El nombre "Argentina" como designación del país comenzó a popularizarse a través de la literatura. El poema "La Argentina" de Martín del Barco Centenera (1602) y la crónica homónima de Ruy Díaz de Guzmán (1612) lo utilizaron. Durante la independencia, el adjetivo "argentino" se aplicó a la nación. Fue consagrado oficialmente en la Constitución de 1826 y definitivamente en la de 1860, adoptándose el nombre de "República Argentina".