Introducción: La reina sin reino
Blanca II de Navarra (1424-1464) fue reina titular de Navarra entre 1461 y 1464, aunque jamás ejerció el poder efectivo. Hija de Juan II de Aragón y de Blanca I de Navarra, su vida quedó marcada por las luchas dinásticas entre su padre, su hermano Carlos de Viana y el reino de Castilla. Casada con el futuro Enrique IV de Castilla, el matrimonio fue anulado sin consumarse. A la muerte de su hermano, Blanca se convirtió en heredera legítima, pero Juan II la mantuvo prisionera para evitar que reclamara el trono. Finalmente fue entregada a los condes de Foix y falleció en circunstancias sospechosas en el castillo de Orthez, probablemente envenenada. Su testamento legó sus derechos a Enrique IV, gesto que no pudo impedir que Navarra quedara en manos de su hermana Leonor.