manifestación obrera Barcelona 1917

Anarcosindicalismo español

CNT, FAI y la revolución social (1870–1939)

El anarcosindicalismo fue el movimiento obrero más potente de España. Campesinos andaluces y obreros catalanes construyeron la CNT, soñando con una sociedad sin Estado ni patronos. Durante la Guerra Civil llevaron a cabo una de las colectivizaciones más grandes de la historia.

Fundación CNT

1910 (Barcelona)

Ideólogo

Bakunin / Sorel

Máximo auge

1936 ~ 1.5 M afiliados

Principios

Comunismo libertario

Introducción: el movimiento obrero español

El anarcosindicalismo fue la corriente mayoritaria entre los trabajadores españoles desde finales del siglo XIX hasta la Guerra Civil. A diferencia de otros países, en España el anarquismo caló hondo en el campo andaluz y en las fábricas catalanas. Su organización más importante, la CNT (Confederación Nacional del Trabajo), llegó a tener más de un millón de afiliados. Los anarcosindicalistas rechazaban la política y el Estado; querían destruir el capitalismo mediante la huelga general y construir una sociedad basada en colectividades autogestionadas.

Orígenes: CNT y sindicalismo revolucionario

El anarquismo llegó a España con Giuseppe Fanelli, discípulo de Bakunin, en 1868. En 1910 se fundó la CNT en Barcelona, heredera de la tradición bakuninista. Sus métodos: acción directa, boicot, sabotaje y huelga general. Rechazaba la política electoral y la colaboración de clases. Su lema: "A las barricadas". La CNT creció rápido, sobre todo en Cataluña, Andalucía, Aragón y Levante.

El anarquismo rural (Andalucía)

En Andalucía, miles de jornaleros sin tierra abrazaron el anarquismo con fervor casi religioso. Entre 1900 y 1920 se sucedieron huelgas generales, ocupaciones de fincas y quema de cosechas. Los campesinos crearon sus propios sindicatos y escuelas racionalistas. El historiador Díaz del Moral describió aquel movimiento como un despertar mesiánico: los obreros dejaban de beber, de jugar y se educaban en centros libertarios. Soñaban con el comunismo libertario: reparto de tierras y trabajo colectivo.

Barcelona y la lucha obrera

Barcelona era la "rosa de fuego". Allí la CNT organizó a los obreros textiles, metalúrgicos y de la construcción. La huelga de La Canadiense (1919) paralizó la ciudad y consiguió la jornada de 8 horas. La patronal respondió con pistoleros a sueldo y el gobierno con la Ley de Fugas. Surgieron los Sindicatos Únicos y la violencia se disparó. Líderes como Salvador Seguí (el Noi del Sucre) impulsaban un sindicalismo pragmático, pero fueron asesinados.

FAI y la Segunda República

En 1927 se creó la Federación Anarquista Ibérica (FAI), grupo secreto de militantes puros que vigilaba que la CNT no se desviara hacia el reformismo. Durante la República (1931-36), la CNT-FAI organizó insurrecciones (Alto Llobregat, Casas Viejas) que fueron duramente reprimidas. Los anarquistas rechazaron participar en el gobierno, aunque colaboraron con la Generalitat en algunos momentos. Su objetivo: la revolución social inmediata.

Colectivizaciones (1936-1937)

Tras el golpe de julio de 1936, en la zona republicana estalló una revolución. Miles de campesinos colectivizaron tierras en Aragón, Castilla, Andalucía y Levante. En las ciudades, fábricas y tranvías pasaron a ser gestionados por comités obreros. Se abolieron el dinero y la propiedad privada en muchos pueblos. Las colectividades funcionaron con éxito variable hasta que el ejército comunista las disolvió en 1937. La experiencia mostró la fuerza del ideal libertario.

Legado y memoria

El anarcosindicalismo fue derrotado en la Guerra Civil. Miles de militantes murieron o se exiliaron. Durante el franquismo la CNT sobrevivió en la clandestinidad. Hoy, su legado inspira movimientos de autogestión y economía social. El historiador Gerald Brenan escribió que el anarquismo expresaba la resistencia del pueblo español contra la injusticia y la nostalgia de un pasado más libre. Sigue siendo una referencia para quienes creen en un mundo sin jefes ni Estado.

«El anarquismo español, estrecho, ignorante, a menudo terrible, contiene principios que deben ser reconocidos si España ha de volver a ser una nación unida.» — Gerald Brenan, El laberinto español.

Una nota de Brenan

«El anarquismo rural constituye la reacción natural contra unas condiciones de vida intolerables. Donde los campesinos tienen tierra suficiente, el anarquismo cesa como por encanto. Fueron los labradores sin tierra de Andalucía y del este los que abrazaron las doctrinas libertarias.»

BRENAN, Gerald, El laberinto español, 1962.

Nubeluz — El pasado siempre tiene nuevas capas.

Fuentes: G. Brenan, J. Díaz del Moral, M. Bookchin; prensa histórica CNT.

Edición: Historia Universal / Nubeluz. Texto en lenguaje accesible.