Escudo de la dinastía nazarí en la Alhambra

Abu Hasan

Emir de Granada (1464-1482, 1483-1485)

Conocido en las crónicas castellanas como Muley Hacén, fue el vigésimo primer emir nazarí. Su reinado estuvo marcado por la guerra civil con su hijo Boabdil, el enfrentamiento con los Reyes Católicos y los primeros pasos hacia la caída definitiva del reino de Granada. Su figura es clave para comprender la desintegración del último estado musulmán en la península ibérica.

Nacimiento

c. 1420

Reinado

1464-1482, 1483-1485

Fallecimiento

1485, Mondújar

Dinastía

Nazarí

Introducción: El último gran emir

Abu Hasan (Abū l-Ḥasan ʿAlī ibn Saʿd, conocido como Muley Hacén en las crónicas castellanas) fue el vigésimo primer emir nazarí de Granada. Gobernó en dos periodos no consecutivos (1464-1482 y 1483-1485) y su reinado representa el preludio trágico de la guerra de Granada. Su enfrentamiento con su hijo Boabdil por la sucesión desencadenó una guerra civil que debilitó fatalmente al reino nazarí, facilitando la conquista por parte de los Reyes Católicos. Su figura es clave para comprender la desintegración del último estado musulmán en la península ibérica.

Ascenso al trono y primeros años

Abu Hasan accedió al trono en 1464 tras la muerte de su padre Saíd al-Musta'in. En sus primeros años consolidó el poder frente a la facción de los Abencerrajes, una poderosa familia nobiliaria que había desafiado la autoridad real en décadas anteriores. Mantuvo una política de treguas con Castilla, entonces inmersa en la guerra civil entre Enrique IV y los partidarios de su hermano Alfonso. Sin embargo, a partir de 1474, con el ascenso de Isabel I al trono, la situación cambió. Abu Hasan decidió romper la tregua en 1478 y comenzó a realizar incursiones en territorio castellano, lo que provocó la reacción de los Reyes Católicos y el inicio de la guerra de Granada (1482-1492).

Guerra civil nazarí: el conflicto con Boabdil

La disputa sucesoria marcó el fin del reinado de Abu Hasan. Favorecía a su hijo mayor, Abu Abdallah (Boabdil), pero tras repudiar a su esposa Aixa y casarse con la cristiana Isabel de Solís (convertida al islam como Soraya), la reina Aixa y la facción de los Abencerrajes apoyaron a Boabdil para arrebatarle el trono. En 1482, Boabdil se proclamó emir en Granada, desatando una cruenta guerra civil. Abu Hasan huyó a Málaga y luego a Almería, recuperando el trono en 1483 tras la captura de Boabdil por los Reyes Católicos en la batalla de Lucena. Sin embargo, la división interna continuó, y el reino quedó partido en dos facciones irreconciliables.

«El enfrentamiento entre padre e hijo partió en dos el reino nazarí y entregó la iniciativa a los Reyes Católicos.»

— Miguel Ángel Ladero Quesada, La guerra de Granada

Política militar y enfrentamiento con Castilla

Abu Hasan demostró ser un hábil estratega en el campo militar. En 1482 dirigió la sorpresiva toma de Zahara de la Sierra, acción que provocó la respuesta castellana con la conquista de Alhama. Su mayor éxito fue la batalla de la Axarquía (1483), donde infligió una severa derrota a las tropas castellanas cerca de Málaga, causando cientos de bajas entre los cristianos. Sin embargo, la guerra civil impidió explotar esta victoria. Durante su segundo periodo (1483-1485) intentó reorganizar la defensa del reino, pero las disensiones internas y el avance castellano bajo el mando del Marqués de Cádiz y el Conde de Cabra redujeron su autoridad a las plazas de Málaga y Almería.

  • 1482: Toma de Zahara de la Sierra. Los Reyes Católicos responden conquistando Alhama.
  • 1483: Victoria nazarí en la batalla de la Axarquía (Sierra de Bentomiz).
  • 1483: Batalla de Lucena: Boabdil es capturado por las fuerzas cristianas.
  • 1484-1485: Campañas cristianas en la Serranía de Ronda y el valle del Almanzora.

Destronamiento, muerte y legado

En 1485, un golpe de estado en la capital liderado por su hermano Muhammad ibn Sa'd (conocido como El Zagal) lo destronó definitivamente. Abu Hasan huyó a Mondújar, donde murió ese mismo año, según algunas fuentes envenenado por orden de su hermano o por causas naturales. Su legado es contradictorio: fue un guerrero valiente y un gobernante enérgico, pero su ruptura familiar y su obstinación por imponer a su hijo menor como heredero fragmentaron el reino justo cuando más unidad se necesitaba frente a la presión castellana. La guerra civil que inició permitió la intervención decisiva de los Reyes Católicos, acelerando la caída de Granada en 1492.

A su muerte, el reino quedó dividido entre los partidarios de Boabdil (en Granada y la Alpujarra) y los de El Zagal (en Málaga, Guadix y Almería). Esta fragmentación permitió a los Reyes Católicos conquistar sistemáticamente cada plaza, comenzando por Ronda (1485), Loja (1486), Málaga (1487), Baza (1489) y finalmente Granada (1492).

Conclusión: El emir que dividió el reino

Abu Hasan encarna la última etapa del reino nazarí: una corte brillante pero sumida en intrigas palaciegas, una resistencia militar heroica pero descoordinada, y un territorio condenado por las luchas internas. Su figura es clave para comprender la rápida conquista castellana, pues sus decisiones personales —el repudio de Aixa, el enfrentamiento con Boabdil— tuvieron consecuencias geopolíticas de primer orden. A pesar de sus victorias militares, su reinado aceleró la desaparición del último estado musulmán en la península ibérica. La memoria de Abu Hasan permanece en las crónicas como la de un soberano orgulloso que no supo anteponer el interés del reino a sus pasiones dinásticas.

Sin embargo, no puede negarse su valor como guerrero. La batalla de la Axarquía (1483) fue una de las derrotas más doloridas para los castellanos en toda la guerra, y su capacidad para movilizar a las huestes granadinas demostró que, de no mediar la división interna, la conquista habría sido mucho más larga y costosa. Abu Hasan murió antes de ver la caída de su capital, pero su legado de discordia allanó el camino para que los Reyes Católicos culminaran la Reconquista.

Nubeluz — El pasado siempre tiene nuevas capas.

Fuentes: Crónica de los Reyes Católicos, Ibn al-Jatib, L. Seco de Lucena, M. A. Ladero Quesada, R. Arié, Anales de la Corona de Aragón.

Edición: Historia Universal / Nubeluz.